hogar
Esta exposición reflexiona sobre la diferencia entre tener una casa y sentirse en un hogar. A partir de esa sensación de habitar un espacio sin pertenencia, la obra investiga la idea de refugio, memoria y arraigo.
Las conchas aparecen como referencia directa a la casa, entendida como estructura que protege pero también como algo que se transporta, que se lleva consigo. A través de ellas, se establece un paralelismo entre lo orgánico y lo arquitectónico.
Los edificios se transforman en paisajes irreales, suspendidos entre lo reconocible y lo imaginado, creando escenarios que no responden a un lugar concreto, sino a un estado emocional. Estos espacios construidos hablan de la búsqueda de un hogar más allá de lo físico.